Al comenzar la semana, aún nos encontramos en la fase de Luna Nueva del mes de Escorpio. Este signo es de agua fija, pero su energía interna es de fuego. Es como agua hirviendo.
En cuanto a la configuración de esta semana, el Sol está en Escorpio junto con Marte, el planeta de la guerra. Al inicio de la semana, Mercurio, el planeta de la comunicación, también permanece en Escorpio (más adelante en la semana se moverá a Sagitario). Además, Júpiter, Saturno y Neptuno se encuentran en signos de agua. Toda esta agua nos alerta a buscar un significado más profundo. Es importante ser conscientes de cómo utilizamos el elemento agua en este momento.
El lado positivo del agua es la compasión y la conexión con los demás a nivel del alma. Nos ayuda a ser más sensibles y empáticos. El lado negativo puede manifestarse como celos, envidia, manipulación, falta de certeza, dificultad para comunicarnos con claridad y una sensación de estar abrumados por la tristeza.
Dado que la energía del agua puede acentuar la pasividad, una de las mejores formas de contrarrestar momentos de tristeza o desánimo es ayudar a otros y estar en servicio. Es decir, compartir genuinamente. Más que nunca, es importante salir al mundo, involucrarse y aportar. Si conoces a alguien que tiende a deprimirse, ayúdalo a salir de sus pensamientos y realicen juntos un acto de servicio. Evita quedarte en la tristeza en soledad, ya que puede convertirse en un espacio interno del que es más difícil salir.
Mercurio se mueve a Sagitario el miércoles 29 de octubre. Este tránsito no es del todo cómodo, ya que Mercurio rige Géminis, el signo opuesto. En Escorpio, Mercurio tiende a observar y absorber información en silencio; en Sagitario, en cambio, puede volverse más expresivo, incluso excesivo, buscando aparentar certeza o autoridad, aferrándose a opiniones.
Ese mismo miércoles, es importante cuidar la respiración y mantener un sistema nervioso en calma. Mercurio estará en relación con Urano en Géminis, y ambos están conectados con el sistema nervioso, lo que puede generar un estado de alerta elevado, especialmente si tienes planetas en signos de fuego entre los grados cero y cinco. Es un buen día para meditar y evitar la dispersión o la confusión.
También ese día, pero más temprano, la Luna entrará en Acuario y hará conjunción con Plutón, el planeta de la vida y la muerte. Esto puede generar cierta tensión emocional. El estrés emocional impacta el sistema nervioso, y la influencia del agua puede llevarnos a sentir emociones más intensas de lo habitual. Si surge algún tipo de incomodidad emocional, es importante atravesarla con consciencia, entendiendo que esa intensidad viene a impulsar crecimiento, no a llevarnos al caos.
Recordemos que las emociones cambian. No podemos vivir completamente dentro de ellas ni depender totalmente de lo que sentimos. Las emociones son indicadores. Es necesario tomar distancia, meditar y observar la situación con mayor claridad para regresar a un estado equilibrado y proactivo, desde donde podamos responder mejor.
El sábado, la Luna se une a Saturno en Piscis, lo que puede generar cierta sensación de estancamiento en la energía del agua. Se recomienda realizar cepillado linfático o algún tipo de masaje para activar el flujo y movimiento en el sistema linfático.
Los kabbalistas enseñan que tenemos la capacidad de elevarnos por encima de la influencia de los planetas. Cuando comprendemos las energías que se presentan y hacemos nuestro trabajo espiritual, recibimos las herramientas para trascenderlas y utilizarlas a nuestro favor.