El mes de Piscis es el último mes del año astrológico. Como tal, recoge toda la energía de los meses anteriores y la canaliza hacia el Año Nuevo, hacia un nuevo ciclo. Desde el punto de vista de la Kabbalah, está conectado con la emanación de Yesod del Árbol de la Vida. La función de Yesod, según los kabbalistas, es similar a la de un camión mezclador de cemento: toma el material, lo canaliza y lo vierte en el suelo. Yesod recolecta la energía de las emanaciones superiores y la derrama en el mundo de Maljut, nuestro mundo. Por ello, Piscis es un mes lleno de sabiduría.
Este mes contiene un eclipse lunar y un eclipse solar. Al comenzar el mes, experimentaremos un eclipse solar el 17 de febrero. El Sol y la Luna estarán a 28 grados en Acuario. Al tratarse de un eclipse de Luna Nueva, es un eclipse muy positivo que nos impulsa a ser más innovadores, creativos y a salir de lo convencional. También es una experiencia muy personal, ya que para reconocer dónde se encuentra la bendición, primero debemos observar los desafíos que se nos presentan.
Los signos que experimentan este impacto con mayor intensidad son Acuario y Leo, aunque todos tenemos algún aspecto de estos signos en nuestra carta astral. Estos signos lo vivirán principalmente en el área de las relaciones, especialmente si alguno de ellos es tu signo ascendente.
Durante la Luna Llena, viviremos un eclipse lunar. La Luna Llena ocurre en uno de los días más positivos del año, una ventana cósmica que nos ayuda a ver la Luz y las bendiciones en todo. Este eclipse lunar ocurre en el eje de Virgo y Piscis, por lo que estos dos signos serán los más influenciados.
Esta Luna Nueva de Piscis marca en realidad el inicio de un nuevo ciclo para el planeta Saturno (2 años y medio) y para Neptuno (12 años). Al comenzar el mes, ambos planetas se encuentran en conjunción, la cual será exacta dentro de dos semanas, aunque su influencia ya está activa. La conjunción entre estos dos planetas impacta a países, regímenes y fronteras, así como a la ciencia y la medicina a nivel mundial.
A nivel personal, es momento de renegociar nuestros límites. ¿Qué somos capaces de sostener en este momento? ¿Qué estamos atrayendo a nuestra vida? ¿Cuál es nuestro nivel de consciencia y atención en el día a día? Lo que era verdad hace un mes puede no serlo hoy. Por eso, date tiempo para reflexionar.
El 26 de febrero, Mercurio entra en retrogradación en el signo de Piscis. Permanecerá retrógrado durante tres semanas y volverá a su funcionamiento normal el 9 de abril. Mercurio en Piscis opera a nivel vibracional. Se dice que el agua no tiene voz, ¡pero esto no es cierto! Simplemente se expresa de una forma distinta. El agua es muy intuitiva, vulnerable y comprensiva. Durante este período, presta especial atención a computadoras, teléfonos, transporte y vuelos. Mercurio retrógrado no es el mejor momento para firmar contratos, aunque esto siempre depende de la situación. Consulta con tu astrólogo kabbalista para recibir guía sobre cómo utilizar esta energía de la mejor manera.
Aunque Piscis es un signo de agua, a medida que Saturno y Neptuno se mueven hacia el signo de Aries, la carta se convierte en una combinación de agua y fuego, lo cual puede ser explosivo. Si usamos correctamente el elemento agua, podemos beneficiarnos de ambos. Aunque Marte, el planeta de la guerra, aún se encuentra en Acuario, un signo de aire, se moverá a Piscis el 3 de marzo, lo que incrementa el elemento agua.
Marte es un planeta que tradicionalmente rige los signos de Aries y Escorpio. En Piscis, el deseo de Marte se transforma y se vuelve más espiritual. En este período, el deseo no es tan intenso como cuando Marte está en Aries, lo cual nos ayuda a canalizar nuestros deseos hacia lo espiritual y a conectar el alma con el cuerpo. Utilizar correctamente el elemento agua implica desarrollar empatía hacia los demás y usar nuestra intuición de forma positiva (no manipuladora). En resumen, se trata de crear conexiones entre las personas a nivel del alma.
El 7 de marzo, Venus, el planeta del amor y el dinero, se mueve a Aries, donde se expresa de manera más impulsiva y menos sensual. Venus en Aries está orientada a conquistar, y una vez que conquista, puede perder el interés. Esto puede manifestarse como invertir una gran cantidad de energía en una relación y luego seguir adelante. Al entrar en Aries, Venus forma una conjunción primero con Neptuno y luego con Saturno. Con Neptuno, puede generar confusión: ¿a quién amo?, ¿hacia quién me siento indiferente? Pero al encontrarse con Saturno, puede ayudarnos a asumir mayor responsabilidad en nuestra vida amorosa. A veces vemos a alguien y sentimos una chispa (Venus con Neptuno), y al día siguiente nos damos cuenta de que no es lo que realmente deseamos (Venus con Saturno). Por ello, es importante evitar decisiones rápidas y poco conscientes que podríamos lamentar al día siguiente.