“La mayoría de las veces, cuando oramos, pedimos salud, sustento u otras bendiciones similares. Tal vez oramos para que el proyecto en el que estamos trabajando se concrete, para recibir esa llamada que hemos estado esperando, la respuesta que buscamos o el milagro que creemos necesitar. Pero, ¿con qué frecuencia oramos para tener una conexión más cercana con el Creador?... Está perfectamente bien pedir en oración las cosas que queremos y necesitamos, pero lo que aprendemos esta semana es que la oración más poderosa de todas es pedir cercanía. Después de todo, estar cerca del Creador incluye todas las demás bendiciones que podamos buscar.”
~ Karen Berg sobre la porción de Va'etjanan
Esta semana, Mercurio concluye su período de retrogradación de verano en el signo de Cáncer. Mientras se prepara para retomar su movimiento directo, forma un aspecto desafiante (cuadratura) con Saturno. Aunque puede sentirse como una influencia difícil, este aspecto puede ser justamente lo que necesitamos para impulsarnos hacia la consciencia elevada y poderosa que está disponible esta semana.
Reflexiona sobre lo siguiente: ¿Dónde podemos revelar más Luz: en una vasija vacía o en una llena? Cuando estamos satisfechos y completos, no hay espacio para recibir más. Nos sentimos conformes. En cambio, cuando nos sentimos vacíos, confundidos, cuestionándonos o atravesando dificultades, creamos el espacio para que lleguen respuestas y claridad. Es precisamente en esos espacios donde podemos elevarnos y avanzar en nuestro desarrollo espiritual.
Cuando Mercurio forma esta cuadratura con Saturno, es posible que nos sintamos un poco perdidos, sin claridad sobre la dirección que debemos tomar o confundidos acerca de cómo avanzar en nuestra vida. Es un momento en el que las dudas pueden limitarnos. Además, como Mercurio apenas está concluyendo su retrogradación, es importante hacer una pausa y practicar la paciencia. Es tiempo de reflexionar, aprovechar la energía especial de esta semana y orar por una mayor cercanía con el Creador.
Este no es el momento para pedir soluciones o resolver asuntos materiales. En lugar de ello, fortalece tu deseo de acercarte más al Creador, confiando en que todo lo que necesitas experimentar se revelará en el momento perfecto. Pide la capacidad de reconocer la presencia de la mano del Creador en todo, en todas partes y en cada momento de tu vida.