A medida que nos acercamos a la conjunción de la década —Saturno-Neptuno en febrero de 2026—, me gustaría dedicar un momento a hablar del movimiento de Saturno hacia el primer signo del zodíaco, Aries. Una historia muy larga está llegando a su fin y una nueva está lista para comenzar.
Saturno es el planeta del karma, un concepto que, en el mundo adulto, significa que las acciones tienen consecuencias. Durante los próximos 29 años del ciclo de Saturno a través de los signos, nos veremos empujados a cambiar nuestras expectativas sobre cómo se supone que debemos vivir y comportarnos. Es el momento de empezar de nuevo con una pizarra en blanco, libres de las ataduras de viejos pensamientos y patrones.
Ahora se nos invita a dejar atrás el pasado y construir una vida que refleje lo que es significativo para nosotros. Este es un momento único: Estamos pasando de Piscis (donde ha estado Saturno durante los últimos tres años) a cero grados en Aries (el primer signo del zodíaco, un signo de fuego que inicia la rueda). Con la salida de Saturno de Piscis y su movimiento hacia Aries, algo importante está cambiando en el universo. Esta transición astrológica marca el surgimiento de una nueva identidad o energía que se ha estado gestando dentro de nosotros y que ahora está lista para tomar forma en Aries.
¿Cómo se expresa Saturno en Aries? Saturno, el planeta del tiempo, la disciplina y el karma, no se siente necesariamente cómodo en el signo de la velocidad y la acción. Cuando Saturno entra en Aries, te enseña cómo mejorar la resistencia y la eficiencia, para que luego puedas ir más rápido y más lejos. Del mismo modo, Saturno en Aries está aquí para redefinir cómo es el verdadero progreso. El objetivo no es domesticar al león, sino ayudarlo a rugir con mayor fortaleza.