¡Qué mes tan poderoso! El mes de Sagitario es el mes de los milagros y las maravillas. Nos ofrece muchas oportunidades de crecimiento, y de atraer abundancia y bendiciones a nuestra vida. Sagitario es conocido como un signo de fuego con una energía interna de aire. También se le conoce como "el explorador" entre los signos del Zodiaco: siempre curioso, con el deseo de crecer, elevarse, aprender y conectarse con verdades universales. Este signo nos orienta hacia nuestro propósito y significado más elevados.
El planeta Júpiter es el regente de este mes, y se le conoce como "el gran benefactor", es decir, el planeta que nos impulsa hacia el crecimiento, la expansión, la abundancia y la Luz. Este mes, todos estamos bajo la influencia de esta energía y podemos aprovechar los regalos únicos que trae. Al mismo tiempo, todos podemos "caer" en las trampas potenciales y las tendencias egoístas de este mes.
Como el signo de Sagitario siempre apunta "más alto", este mes nos presentará una energía desafiante de desapego, o de falta de sensibilidad y tacto con respecto a los sentimientos de los demás. Este mes en especial, se nos invita a examinarnos a nosotros mismos y nuestros comportamientos en cuanto a conectar con lo que consideramos la "verdad". La verdad puede tener muchas versiones, y nuestra verdad no siempre está alineada con la verdad de los demás ni con una verdad absoluta. Tener esto presente y desarrollar humildad y apertura hacia las perspectivas y "verdades" de otros será clave este mes para lograr una elevación espiritual más profunda.
Veamos lo que se está manifestando cósmicamente este mes, para aprovechar los cambios y las alineaciones de la manera más elevada espiritualmente. En primer lugar, la Luna Nueva comienza el 10 de noviembre con una gran conjunción entre el Nodo Sur en Leo, Júpiter en Leo y Marte en Leo. Esto indica que es momento de dar un paso al frente, actuar y observar en qué áreas necesitamos presentarnos como líderes en nuestra vida (en lugar de seguidores pasivos).
Leo es el signo del corazón, la generosidad y el liderazgo, y esta conjunción nos anima a entrar en ese poder interior. Y con Marte involucrado, debemos actuar y manifestar ese poder interior. Como el Nodo Sur en Leo también forma parte de este escenario cósmico, se nos pide dar un paso al frente y dejar atrás cualquier ego ligado a esta posible manifestación de nuestras habilidades y deseos de liderazgo. ¿Qué necesitamos dejar atrás? Cualquier necesidad de validación, reconocimiento, respeto o atención. Se nos invita a seguir la tarea espiritual que el signo de Leo nos pide: usar este mantra a diario durante este mes (como enseña el Rav Berg en su libro Astrología Kabbalística): "Soy un canal, no soy la fuente".
El 15 de noviembre, el Sol, en sus últimos grados en el signo de Escorpio antes de entrar en Sagitario (el día 21), forma un aspecto desafiante con todos los planetas del "Equipo Leo" (Júpiter, Marte y el Nodo Sur, como describimos antes). Ten cuidado con la manera en que actúas y hablas durante esta semana (del 15 al 21 de noviembre), evitando comportamientos manipuladores o intentos de ejercer control sobre las situaciones o conversaciones.
Este mes también tenemos la bendición de la festividad de Janucá, la Festividad de las Luces y los Milagros, que se celebra del 4 al 12 de diciembre. Durante esta festividad, tenemos la oportunidad de conectar con lo que en la Kabbalah llamamos la Luz "oculta": toda la Luz en nuestra vida que no siempre es evidente y que, a veces, se esconde en los lugares más difíciles u oscuros. Nuestra tarea es extraer esas chispas de Luz, elevarlas, y conectar con la energía de los milagros y las maravillas para despertarla.
Durante este tiempo, Marte está en el signo de Virgo y forma un aspecto desafiante con Urano. Este aspecto es, principalmente, un desafío para nuestra propia naturaleza reactiva. Es posible que nos sintamos provocados, presionados, incomodados y molestos, y que esto nos lleve a reaccionar y responder de formas que no apoyan nuestro progreso espiritual, o lo que en la Kabbalah llamamos nuestro tikún. Es un momento para meditar, reflexionar y tomarnos todo el tiempo posible antes de responder o caer en nuestra naturaleza reactiva. Ahí es donde se esconde la Luz de los milagros y las maravillas: en nuestra restricción. Esta poderosa oportunidad se nos da hacia el final del mes de Sagitario y durante la festividad de Janucá.