Nos dirigimos hacia la Luna Llena que tendrá lugar el sábado 26 de septiembre. Pero veamos qué nos lleva hasta ese momento. La energía de la Luna es un poco estresante esta semana, lo cual nos ayuda a adquirir la fortaleza y estabilidad emocional que necesitaremos para avanzar.
El lunes por la noche, la energía cambia del juicio a la misericordia, al conectarnos con nuestro potencial para este año. En ese momento, la Luna estará en conjunción con Plutón y aportará profundidad emocional: una clara sensación de que algo está llegando a su fin y de que estamos al borde de un nuevo comienzo. El martes, la Luna estará en oposición a Júpiter y al Nodo Sur. Esta influencia se relaciona con activar el corazón y también con ser conscientes de lo que ocurre en la sociedad a nivel mundial. Debemos comprender que, aunque somos individuos, también existimos dentro del cuerpo global llamado humanidad.
El Sol estará en oposición a Neptuno el viernes 25 de septiembre. Esto puede ser increíble para la imaginación, pero también puede generar estrés emocional y confusión en las relaciones. La próxima semana, el Sol estará en una posición particular con Saturno que será más estricta y estará llena de límites.
Cuando lleguemos a la Luna Llena del sábado, el eje Libra-Aries nos ayudará a establecer los límites que necesitamos en nuestra vida. La Luna Llena es una ventana cósmica en el tiempo que nos conecta con nuestras capacidades divinas. Si vives cerca de un Centro de Kabbalah, ven a sentarte en la Sucá mientras planificas tus metas para el año que viene.
Marte se prepara para alejarse del signo de Cáncer y, hacia el final de la semana, alcanzará los 29 grados de Cáncer. La próxima semana, el 28 de septiembre, entrará en Leo, lo que marca un momento para prepararnos para un largo viaje. Una oposición a Plutón puede sentirse agresiva. Seguiremos en ventanas cósmicas que nos permiten acceder a bendiciones para el Año Nuevo, pero primero debemos cuidarnos de no iniciar discusiones o peleas, ya que este aspecto será muy intenso este año. Sin embargo, contamos con una abundancia de energía de Leo, que nos enseña a usar el corazón en todo lo que hacemos.