Esta semana comienza con mucha intensidad y nos invita a mirar de frente lo que estamos sintiendo. Reflexiona sobre lo que se ha ido acumulando por dentro y saliendo a la superficie, para que puedas decidir qué conservar y qué soltar.
El domingo 25 hay Luna Llena, el momento del mes en que la Luna está completamente iluminada y todo se vuelve más fácil de ver. Es un punto de culminación: las emociones están a flor de piel, las cosas se revelan y lo que comenzamos hace unas semanas llega a su conclusión. Esta Luna Llena une dos energías opuestas: Tauro, que busca seguridad, estabilidad y placer, y Escorpio, que nos pide soltar, transformarnos y profundizar. La pregunta de la semana es: ¿A qué me estoy aferrando por miedo a perderlo? Puede ser una relación, el dinero, un hábito o una idea de quiénes somos.
Esta Luna Llena también entra en tensión con Plutón, el planeta de la transformación, así que puede sentirse especialmente fuerte y traer luchas de poder, emociones intensas o algo que termina de forma inesperada. No hay que temerle. Plutón solo destruye lo que ya no nos sirve, para que pueda nacer algo más auténtico.
Ese mismo día, Venus regresa a Libra, todavía retrógrado. Venus rige el amor, las relaciones y la belleza, y su regreso a Libra nos devuelve a preguntas sobre la pareja, los acuerdos y el equilibrio entre dar y recibir. Es común que reaparezcan personas del pasado, o que sintamos la necesidad de examinar cómo nos relacionamos con los demás. No es buen momento para iniciar relaciones importantes ni para hacer cambios drásticos en nuestra apariencia, pero sí lo es para sanar vínculos, perdonar y entender qué es realmente el amor.
Mientras tanto, Mercurio está retrógrado en Escorpio desde el 24 de octubre y sigue en tensión con Júpiter en Leo. La mente quiere profundizar, investigar, descubrir y entender por qué pasan las cosas, pero también puede volverse obsesiva o tender a exagerar. Es momento de revisar, no de decidir. Cuida lo que dices cuando estás enojado, revisa los detalles antes de firmar cualquier cosa y tómate tu tiempo antes de responder mensajes delicados.
Con el Sol recorriendo Escorpio, la semana cierra con una invitación clara: aceptar que todo ciclo tiene un final. Escorpio es el signo de la muerte y el renacimiento, y nos enseña que soltar no es perder; es hacer espacio. Honrar lo que se va, agradecer lo que nos dio y liberarlo de manera consciente también es una forma de amor.
En cuanto a los elementos, todavía hay mucho fuego, lo que trae empuje, orgullo e impaciencia; lo mejor es canalizarlo en el movimiento y la creatividad. El agua mantiene nuestras emociones intensas, así que necesitamos espacio para sentir sin juzgarnos. La tierra sigue escaseando, aunque la Luna Llena en Tauro nos da un respiro para reconectar con el cuerpo, con la naturaleza y con las cosas simples: comer bien, descansar y disfrutar de lo que ya tenemos. Es una semana para soltar sin miedo y confiar en que lo que se va abre espacio para algo mejor.