El 31 de agosto experimentamos el tercer trígono entre Júpiter y Saturno —Júpiter en Leo y Saturno en Aries—, que se extenderá hasta 2027. Es un ciclo de 20 años de un aspecto al siguiente, que se repite dentro del mismo elemento durante aproximadamente 200 años. Actualmente nos encontramos en la fase de transición hacia el trígono, desde finales de 2025 hasta 2027.
Tanto Júpiter como Saturno son guardianes de la ética y la integridad: Júpiter en los ámbitos religioso y espiritual, y Saturno en las normas jurídicas y la estructura. Juntos, operan tanto en el plano humano como en el espiritual; piensa en asuntos legales y legislación, así como en las leyes espirituales del karma. Se considera que Júpiter y Saturno ejercen influencias opuestas: expansión frente a contracción, indulgencia frente a disciplina, o fuerza de voluntad frente a conformidad.
Todos vivimos bajo la guía de Júpiter y Saturno, pues representan a nuestros maestros, mentores y líderes espirituales. Cuando se alinea un nuevo ciclo de Júpiter y Saturno, todo el año trae cambios significativos en el liderazgo. A nivel personal, podemos vivir hitos importantes relacionados con la familia, el desarrollo personal o la vocación. A nivel global, pueden surgir nuevos acontecimientos que conduzcan a cambios de liderazgo.
Los aspectos entre Júpiter y Saturno son una prueba recurrente de integridad, capaz de desafiar nuestras convicciones, modelos a seguir e instituciones. Sigue preguntándote qué es correcto, qué es verdadero y en quién podemos confiar como referente. Mantén la curiosidad acerca de en quién confiar para la justicia y quién se sostiene sobre una base moral. La necesidad de que nuestras voces sean escuchadas —Júpiter— y de afirmar la autoridad —Saturno— puede chocar o funcionar de manera unida. Tendremos que preguntarnos si estamos llegando apresuradamente a conclusiones o si necesitamos reconsiderar nuestra forma de pensar. Este trígono de fuego inspira lo nuevo, y eso puede implicar romper con el pasado.