Ahora estamos instalados en Virgo, tanto en el cielo como —según señalamos la semana pasada— cabalísticamente, ya que la Luna Nueva del 13 de agosto nos llevó fuera de Leo. Esta semana, el resto del cielo comienza a ponerse al día con ese cambio y avanza hacia un momento impactante al final de la semana, cuando Virgo y su signo opuesto, Piscis, se encuentran cara a cara.
Domingo, 23 de agosto: El Sol completa su entrada en Virgo, por lo que su energía está plenamente activa. Regido por Mercurio, Virgo se asocia con la letra Yud y con la tarea de hacer balance, identificar lo que necesita corregirse y poner la casa en orden antes del Año Nuevo. Es una nota apropiada para comenzar la semana.
Lunes, 24 de agosto: Mercurio mismo, el planeta que rige Virgo, sale de Leo y entra en su propio signo. Mercurio vuelve a casa. Esta semana, espera que la comunicación se vuelva más cuidadosa y orientada a los detalles: menos enfocada en la actuación y más en la precisión. Cabalísticamente, el don de Virgo es el poder de purificar, de limpiar el mundo de sus imperfecciones; pero ese mismo don tiene un lado sombrío: una mirada excesivamente crítica, primero hacia los demás y, si no tenemos cuidado, solo más tarde hacia nosotros mismos. Vale la pena observar esto mientras Mercurio se instala.
Martes y miércoles, 25–26 de agosto: Un tramo más tranquilo. Venus continúa su recorrido constante por Libra, invitándonos aún a prestar atención al equilibrio y a la reciprocidad en nuestras relaciones. Saturno, Neptuno y Plutón permanecen retrógrados en Aries y Acuario, continuando su trabajo más lento e interno de poner a prueba nuestros cimientos e ideales. Usa estos dos días para consolidar en vez de avanzar con fuerza.
Jueves, 27 de agosto: Este es el punto de inflexión de la semana. Mercurio entra en conjunción exacta con el Sol a 4° de Virgo, una alineación llamada a veces cazimi en arameo, cuando Mercurio está tan cerca del Sol que se dice que está “en su corazón”. Tradicionalmente, se interpreta como un momento de reinicio espiritual y de claridad mental inusual, en el que una idea, una decisión o una percepción puede llegar con verdadera precisión. Aprovéchalo bien; no lo desperdicies en ruido.
Luego, desde la noche del jueves hasta el viernes, llega la Luna Llena en Piscis, en oposición exacta al Sol y Mercurio en Virgo. Esta Luna Llena en particular también es técnicamente un eclipse lunar parcial, aunque su efecto práctico se entiende mejor simplemente como el de una Luna Llena inusualmente potente. Virgo y Piscis forman una de las parejas opuestas naturales del zodiaco: tierra frente a agua, precisión frente a entrega. Donde Virgo quiere analizar, refinar y controlar los detalles, Piscis quiere disolver, sentir y soltar por completo. Cabalísticamente, Piscis se considera el último y más humilde signo del zodiaco, aquel cuyas aguas sostienen y estabilizan todo lo que vino antes; se dice que, sin Piscis, todo el zodiaco se desmoronaría. Que Mercurio y el Sol se instalen recién en Virgo y luego entren inmediatamente en oposición directa con Piscis supone una verdadera prueba de esa polaridad.
Viernes, 28 de agosto: La Luna Llena alcanza su punto exacto en las primeras horas de la madrugada, por lo que sus efectos probablemente se sientan con mayor intensidad la noche del jueves y durante el viernes. Las emociones pueden estar más intensas de lo habitual, y pueden surgir para ser examinados viejos patrones de necesidad de controlar cada detalle o, por el contrario, de escapar hacia la fantasía o la evasión.
Sábado, 29 de agosto: Las cosas empiezan a asentarse. Es un buen día para observar qué se volvió claro durante la semana y permitir que se integre, en lugar de actuar de inmediato.
La oportunidad de esta semana es permitir que Virgo y Piscis se corrijan mutuamente en vez de competir. La disciplina de Virgo evita que la compasión de Piscis se disuelva en escapismo; la entrega de Piscis evita que la precisión de Virgo se endurezca en juicio. Una enseñanza sobre el proceso de corrección del alma señala que una persona cuyo Nodo Norte o tikkune se encuentra en Virgo suele cargar con asuntos pendientes de una vida pisciana anterior: demasiado sentimiento y poco discernimiento. El remedio no consiste en abandonar la sensibilidad, sino en combinarla con una responsabilidad lúcida.
El cielo de esta semana nos ofrece a todos una versión viva de esa lección. Sea cual sea tu inclinación natural, esta es una buena semana para practicar tomar un poco del otro lado: si tiendes a planificar y criticar en exceso, deja algo sin resolver durante un día. Si tiendes a divagar y absorber los sentimientos de los demás, elige una cosa pequeña y concreta y termínala. Ese es el punto de equilibrio que Virgo y Piscis nos piden encontrar juntos.