“Alimentar el cuerpo es lo que nos permite sobrevivir, y alimentar el alma es lo que nos permite prosperar. Ya sea a través de la meditación, la oración o una simple caminata al aire libre, siempre podemos encontrar al menos un momento, dentro del ritmo agitado de cada día, para cuidar nuestra Luz interior. A veces no hay nada más poderoso que presionar el botón de pausa el tiempo suficiente para aquietar la mente, abrir el corazón y agradecer por todo aquello con lo que hemos sido bendecidos. Entonces, podemos regresar a nuestra rutina renovados, revitalizados y listos para manifestar nuestra versión más compasiva, bondadosa y llena de espíritu.”
~ Karen Berg sobre la porción de Terumá
Así como Saturno acaba de entrar nuevamente en Aries, esta semana experimentamos la poderosa conjunción entre Neptuno y Saturno al iniciar su recorrido en este signo. Saturno y Neptuno se conjugan cada 36 años, ¡y lo hacen en Aries solo cada 300 años! Esta es la magnitud y la profundidad de esta conjunción.
Hay mucho que decir sobre el nuevo ciclo de ambos planetas en el signo de Aries. Como el primer signo del Zodiaco, representa un nuevo comienzo en nuestras vidas y para toda la humanidad. Sin embargo, esta semana me gustaría enfocarme en una idea que puede ayudarnos a establecer el tono correcto para este nuevo inicio. Neptuno, el planeta espiritual, y Saturno, el planeta más práctico y terrenal, nos apoyan al unir estas dos realidades dentro de nuestra vida.
Es momento de romper todas las ilusiones y, con ello, el espacio que existe entre lo físico y lo metafísico. Es un tiempo para alimentar nuestra alma y buscar una mayor alineación con la voz y el deseo de nuestra alma. Esta semana, busca de forma proactiva aquellas áreas de tu vida donde, en el fondo, sabes que te estás mintiendo a ti mismo. Pregúntate: ¿En qué aspectos me estoy permitiendo ser complaciente o fingir que soy feliz o que estoy satisfecho? ¿Estoy evitando mi verdad interior y la voz auténtica de mi alma? ¿Estoy evadiendo la verdad en algunas relaciones de mi vida? ¿Tengo miedo de abrirme y compartir lo que realmente siento?
Es momento de mirar las cosas con honestidad, reconocer la realidad de la situación y hacer algo al respecto. Así es como nos mantenemos fieles a nosotros mismos mientras nos comunicamos y nos relacionamos con los demás de una manera más auténtica. Todo se trata de revelar las ilusiones y tener el valor de mostrar la verdad, incluso si eso implica arriesgar algo a lo que nos hemos estado aferrando durante demasiado tiempo.
Es tiempo de reconocer aquello que nos da una falsa sensación de seguridad y atrevernos a soltar, expresar nuestra verdad y desapegarnos de los elementos en nuestra vida que no sirven al verdadero deseo de nuestra alma.